The Baboon Show y Disaster Jacks en Madrid

Ya sólo por el ambiente que se respiraba en los aledaños de la sala, cuando comencé a bajar las escaleras de la Copérnico todo hacía presagiar una noche de punk. A propósito no conocía la sala y me sorprendió gratamente: chiquitita, escenario bajito y buena  visibilidad desde cualquier punto. Muy chula.

El cartel era muy atractivo, los catalanes Disaster Jacks  teloneaban a los suecos The Baboon Show, banda que se dieron a conocer reventando el Iraider Arena en el Gasteliz Calling 2017.

El aforo estaba a medio llenar cuando los catalanes Disaster Jacks hicieron sonar su primer acorde. Banda formada por dos mujeres y un hombre, Marlé a las baketas (menuda máquina); Angie, guitarra y voz y una increíble puesta en escena y David al bajo; un trío de hardcore bien compenetrado. La verdad que era una banda que nunca había visto en directo y yo que soy un apasionado del H.C. me engancharon de inmediato. Sonido potente, muy buena puesta en escena y unos buenos revolcones por el suelo. La mayoría de las canciones fueron de su segundo LP que lleva el mismo nombre del grupo. En definitiva, una banda plenamente recomendable para todos los amantes del H.C.ç

Después de un respiro de una media hora, por fín apareció sobre el escenario el cuarteto sueco The baboon Show con Frida, Hakan, Niclas y la gran Cecilia Bostrom que nunca te defrauda. Allí ya no  cabía ningún alfiler.

Después de descubrirlos en el Gasteiz Calling 2017, he intentado no perderme ningún concierto si lo tenía a mi alcance y ya he asistido a unos cuantos con mi cámara. Me flipa la energía que transmite la vocalista sobre el escenario; el concierto de la Copernico probablemente haya sido uno de los conciertos más complicados que he vivido con mi cámara; la gente nos dio una autentica paliza; pero cuando se transmite tanto sobre un escenario es lo que el público te entrega. Decir también que me conozco el Show de esta banda casi de memoria ya que en el último año les habré visto 4 ó 5 veces y no me canso.

Desde que comenzaron a sonar los tres sin Cecilia hasta que se despidieron toda la banda pasaron cerca de 75 intensísimos minutos. Cecilia tuvo tiempo para todo: cantó, saltó, surfeó sobre la gente (eso sí, de espaldas, dado a su ya notable embarazo), se virtió agua sobre la cabeza, subió al bombo, hizo flexiones… y como no dejando el protagonismo a sus compañeros aprovechó para cambiarse de vestuario. Durante esos 75 minutos compartieron numerosos himnos tales como ‘Playing with fire‘, ‘Same old story‘, ‘Radio Rebelde‘… compartiendo el micro con todos los que estábamos en primera fila. Resumiendo: ¡¡¡Fue brutal!!! Sudado, dolorido pero satisfecho. Salí de allí, cogí mi coche y regresé a Euskadi. Al día siguiente volví a dispararles en el Hatortxu Rock, otra excelente noche.

Por Poli Karpo para Arpha Press.

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