Ferocious Dog y The Potes en Jimmy Jazz Gasteiz

El pasado viernes nos dimos cita en la Sala Jimmy Jazz de Vitoria para presenciar una velada de punk-folk con las actuaciones de los británicos Ferocious Dog y los arrasatearras The Potes.

Arrancaron los guipuzcoanos al ritmo del tema ‘Mainland’ de Real McKenzies, al que siguieron algunos clásicos como ‘Whiskey in the Jar’, ‘Tuesday Morning’ o ‘Drunken Lullabies’, el tema de los Floggin Molly, con el que se desató la más absoluta locura en la Jimmy justo antes de uno de los momentos más emotivos de los conciertos de The Potes, la interpretación de su tema ‘La Sobra del Banjo’, con el que homenajean a su desaparecido compañero Jul Bolinaga (RIP, The Kagas, Txapelpunk..).

Metidos de lleno en la música irlandesa no podían faltar, por supuesto ‘I’m Shippin Up To Boston’ y ‘Workers Song’ de Dropkick Murphys al que le siguió uno de los temas emblemas de la banda ‘Harro Nago’, con el que empezaba la recta final de su actuación, en la que tuvieron la compañía sobre el escenario, entre otros, de Txerra Bolinaga, el hermano de Jul. No podía faltar la particular versión que The Potes hacen del clásico de los RIP ‘Condenado’, justo antes de ‘Fiesta’ con el que cerraron un concierto en el que todos los asistentes pudimos disfrutar, del buen hacer y el buen ambiente que generan The Potes allá por donde van.

Era el turno para los británicos Ferocious Dog. Sonidos que intercalan el rock y la música celta sería la manera más apropiada de calificar el estilo de los ingleses (aunque por momentos con ligeros toques de reggae), que además gozan de una puesta en escena realmente envidiable. En la primera parte del concierto nos regalaron temas como ‘Ruby Bridges’ o ‘Crime and Punishment’, justo antes de que sonase ‘Gallows Justice’, un tema de esos que engancha y que no quieres que termine, con el violín como auténtico protagonista sobre el escenario.

No pudimos más que saltar ante temas como ‘Too Late’, ‘Quiet Paddy’ o ‘Hell Hounds’, uno de los temas más destacados de la banda, que es, permítaseme la expresión, una puta locura excepcional, justo antes de finalizar su actuación con su tema más emblemático ‘Slow Motion Suicide’, con el que pusieron un auténtico broche de oro a una velada que tras las actuaciones se alargó compartiendo tragos con los miembros de las bandas. Una de esas noches para repetir (cuantas más veces mejor).

Por Iñaki Marabao para Arpha Press.

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